Dirección de Comunicación Social
Número 226
Julio 9, 2009
INEFICIENTES LAS POLÍTICAS DE SUBSIDIO ENERGÉTICO EN MÉXICO,
CONSIDERA ACADÉMICO DE LA UAMLas políticas de subsidio energético no favorecen al país, ya que provocan dispendio; si la población pagara el costo real del consumo de la energía la cuidaría mejor, manifestó el doctor José Roberto García Chávez, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Durante su participación en la 9° Semana del Ambiente y 10° Foro de Ingeniería Ambiental, el académico de la Unidad Azcapotzalco señaló que la política de subvencionar este recurso tiene como objetivo beneficiar a los sectores más pobres de la población, pero al generalizarse se convierte en un contrasentido, ya que los grupos desfavorecidos son los más marginados para obtener la ayuda.
El investigador del Departamento de Medio Ambiente indicó que según el balance nacional de energía 2007, los edificios son responsables de más de la mitad del consumo de energía en México; alrededor de 90 por ciento de ésta proviene de combustibles fósiles, que son los principales generadores de gas invernadero.
El sector de la construcción, continuó, presenta una gran oportunidad para lograr el ahorro y uso eficiente de los recursos energéticos y naturales, y de esa forma contribuir a la preservación y mejoramiento del medio ambiente.
En México, en el campo habitacional se estima que 61 por ciento de la energía es usada para cocinar; 28 por ciento para calentar agua, cinco por ciento para iluminación y tres por ciento para enfriamiento de espacios, entre otros usos.
De acuerdo con el doctor García Chávez el empleo mayor de energía en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es para calefacción de espacios, seguido por calentamiento de agua y, en proporciones pequeñas, en la cocina y para iluminación.Al inaugurar la actividad, la doctora Sylvie Jeanne Turpin Marion, académica del Departamento de Energía, dijo que el objetivo es hacer de la UAM una universidad sustentable, mediante la incorporación y la aplicación de los conceptos y de las estrategias ligados a este campo en las tres funciones sustantivas de la Institución: docencia, investigación y difusión de la cultura.
Esta compleja, pero impostergable tarea, es responsabilidad de las autoridades universitarias, ya que el cambio climático es una realidad, aseguró.
Se trata también de transformar la actividad de “gestión del campus” para garantizar la operación de la UAM en forma sustentable y dentro del marco normativo vigente.
La Unidad Azcapotzalco ha avanzado de manera importante y continúa posicionándose como líder entre las instituciones de educación superior, al impulsar la creación de una conciencia ambiental, apoyándose en acciones y proyectos que le demuestran a la comunidad que el futuro sustentable es posible.
Este centro de estudios fue considerado como un ejemplo en la materia a través de una encuesta realizada por un reconocido diario nacional.
Entre las acciones más relevantes emprendidas por esta sede académica destacan: la compra e instalación de equipos nuevos de aire acondicionado con gases refrigerantes libres de Hidro-Cloro-Flúor-Carbono (HCFC) -uno de los elementos causantes de la destrucción de la capa de ozono- en los edificios H, G y W.
Otra tarea realizada es el inventario de los extintores con base en gas halón (también destruye la capa de ozono), para programar su sustitución y enviar al Banco de Halones mexicano los equipos de este tipo, dejando aquellos exclusivamente necesarios.
También se ha puesto en operación la Planta Piloto de Tratamiento de Aguas Residuales y del Centro de Acopio de Residuos, así como la supervisión del funcionamiento de los mingitorios secos, además de la programación de la instalación de 50 más, que permitirán el ahorro de agua y de energía.
La remodelación del edificio de la Coordinación de Servicios de Información de la Unidad consistió en la instalación de nuevas luminarias ahorradoras de energía y la sustitución de cableado eléctrico para prolongar la vida útil del inmueble.
Se consideraron también criterios de mayor confort para los usuarios de la biblioteca, con el manejo de condiciones adecuadas de los niveles de iluminación y sistemas de mayor eficiencia del consumo de energía, entre otras medidas.
La responsabilidad ambiental y la aportación para el desarrollo sustentable, aseveró la docente, remarcan la necesidad de mantener vigente los esfuerzos realizados de acuerdo con el “Plan de Acción para el Desarrollo Sustentable en las Instituciones de Educación Superior”, dirigido por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior.