Dirección de Comunicación Social
Número 233
Julio 14, 2009
SON LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS LAS MÁS AFECTADAS ANTE
LA FALTA DE CRÉDITO BANCARIO DESDE 1994, SEÑALA ACADÉMICA DE LA UAM
* Existe colusión entre el poder público y el capital, ya que no se ha acotado el cobro de las comisiones e intereses bancarios
En México desde 1994 se experimenta una caída en el otorgamiento del crédito bancario a la industria mexicana, situación que afecta principalmente a la pequeña y mediana empresas, que tienen una fuerte necesidad de recibir este tipo de apoyos, los cuales son inalcanzables por los altos cobros de intereses y las desmesuradas comisiones que exige la banca.
Este desventajoso escenario financiero es alentado por la escasa posibilidad de dichas empresas de colocar sus productos en el mercado interno, comentó la doctora Guadalupe Huerta Moreno, profesora-investigadora del de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).La investigadora del Departamento de Administración de la Unidad Azcapotzalco cuestionó el papel que desempeña el Banco de Comercio Exterior, pues no cumple con impulsar a las empresas pequeñas y medianas para buscar destinos de las exportaciones mexicanas.
En la presente administración federal –continuó la especialista– esta banca de desarrollo se ha convertido en el rescatador de grandes empresas, como Cementos Mexicanos y Comercial Mexicana.
Lo criticable de esta forma de operar, enfatizó la doctora Huerta Moreno, es que utilizan el ahorro social de los mexicanos y los recursos públicos que les entrega el gobierno vía transferencias.
La docente explicó que sólo en los años 2007 y 2008 el crédito bancario tuvo un ligero repunte, pero que no consiguió revertir su caída histórica, ya que el sistema bancario que opera en México otorga préstamos al consumo en los que tiene asegurado un mercado cautivo que le reditúa ganancias importantes, a grado tal que atenúan las pérdidas que han tenido estas instancias en sus países de origen.
Al no conferir crédito a la industria, los bancos en México incumplen con el rol que deben desempeñar en una economía: ser captadores de recursos para ponerlos a disposición de las empresas, con la finalidad de fortalecer la estructura industrial y con ello generar puestos de trabajo.
Un dato preocupante es que el crédito al consumo se destina sobre todo para comprar artículos importados que se ofrecen en las grandes tiendas departamentales, mientras que otros productos fabricados en el país están al margen de este financiamiento.
El problema de este esquema de ventas y crédito al consumo es que el ingreso de los mexicanos “a final de cuentas” favorece a las empresas de otros países, lo que a la postre afectará la balanza comercial mexicana, detalló la doctora Huerta Moreno.
La investigadora destacó el incremento de la cartera vencida de los créditos al consumo y de vivienda, que se agrava ante la desaparición de más de 700 mil empleos que se han perdido en este año, según reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Ante este panorama de falta de recursos en las familias, continuó, la cartera vencida tiene la potencialidad de generar problemas mayores en la economía nacional.
De acuerdo con la académica existe colusión entre el poder público y el capital, ya que no se ha querido acotar el cobro de las comisiones e intereses bancarios, además de que se favorece al capital trasnacional y a las grandes empresas nacionales y trasnacionales, que tienen acceso al crédito en condiciones preferenciales.
La doctora Huerta Moreno mencionó que en México se tiene “un sistema financiero rentista” que cobra comisiones e impone condiciones superiores que en sus casas matriz, o que tiene problemas de liquidez en sus países de origen, como es el caso de Citigroup en los Estados Unidos, donde el gobierno estadounidense compró 40 por ciento de sus títulos, mientras que en México ha obtenido grandes utilidades.
La doctora Guadalupe Huerta Moreno es profesora-investigadora del Departamento de Administración de la Unidad Azcapotzalco (Teléfono: 5318-9120 Ext. 147).