Dirección de Comunicación Social
Número 037
Febrero 3, 2009
ES UNA REALIDAD EN MÉXICO LA UTILIZACIÓN DE LAS CÉLULAS TRONCALES PARA ATENDER LA INSUFICIENCIA CARDIACA, AFIRMAN EN COLOQUIO EN LA UAM
*En el país sufren este padecimiento alrededor de dos millones de personas
Con 98 cirugías exitosas realizadas desde 2004, la utilización de células troncales en la reproducción celular de corazón es una realidad en el país, lo que incrementa la posibilidad de atender enfermedades como la insuficiencia cardiaca, mal que padecen en México alrededor de dos millones de personas, afirmó el doctor Rubén Argüero Sánchez, ex director de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI.
Al participar en el Coloquio La ciencia en México en el siglo XXI: Medicina y Nanotecnología Dr. Rubén Argüero Sánchez, organizado en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el cardiólogo indicó que sólo en el Distrito Federal viven más de 50 mil personas que padecen insuficiencia cardiaca, enfermedad que trae aparejadas una serie de secuelas que lleva al paciente a serios problemas de incapacidad.
Tras precisar que el padecimiento se ha atendido de manera general con trasplantes, refirió que el número de éstos se ha reducido, lo cual puede deberse a diversos factores como la falta de una cultura de la donación; sin embargo, por otro lado se han buscado otras opciones para hacer que el corazón vuelva a realizar su función en el organismo.
Argüero Sánchez, quien encabezó el grupo de médicos que logró el primer trasplante de corazón en 1988, dijo que se han realizado intentos múltiples para corregir la insuficiencia cardiaca, desde cambiar la bomba, hasta los dos pulmones y el corazón en aquellos individuos que se ven afectados en su sistema cardiopulmonar, así como el uso de asistencia circulatoria, entre otros.
Luego de señalar que su equipo ha sido uno de los más exitosos en materia de trasplante de corazón, sostuvo que “hoy que nos encontramos en el siglo de la nanoterapia y de las células troncales”; y que su equipo enfoca sus esfuerzos en la utilización de las células troncales para atender problemas como la insuficiencia cardiaca.
Explicó que el uso de células troncales es uno de los procedimientos más prometedores, ya que al obtener las células troncales adultas de médula ósea y en particular de la línea CD34 (de acuerdo con su comportamiento neurológico) éstas “nos permiten obtener una buena cantidad de células para lograr un cambio importante”.
El especialista mencionó que se han usado muchas líneas celulares, pero “nosotros empleamos células multipotenciales hematopoyéticas, células CD34, las cuales se inyectan de manera directa en el tejido del corazón”.
Lo anterior, prosiguió, permite “convertir al corazón en una plataforma de información genética, lo que a su vez posibilita fenómenos que se pretende que ocurran, como la regeneración, reprogramación, proliferación y unión” en el corazón.
El especialista manifestó que si se aplican células hematopoyéticas al músculo y se convierte en una plataforma de información genética, “seremos capaces de cambiar el comportamiento de circulación, funcionamiento, anatomía y bioquímica del corazón”.
El doctor Argüero Sánchez, a quien estuvo dedicado este Coloquio en homenaje a su trayectoria en la medicina mexicana, apuntó que los cambios en la dinámica poblacional y el incremento de la esperanza de vida imponen nuevos retos a la medicina, pues aumentan también los padecimientos degenerativos, las enfermedades cardiacas, la aparición de tumores, además del aumento de traumatismos en personas de la tercera edad.
“Por esta razón deben invertirse muchos millones en nanotecnología, ya que ésta incidirá en forma muy favorable en el tratamiento de algunas neoplasias”, comentó.
En este Coloquio, organizado por el Área de Educación y Comunicación de la Unidad Xochimilco, la doctora Tessy María López Goerne, del Departamento de Atención a la Salud de la citada Unidad, subrayó que los tumores del sistema nervioso central representan alrededor de 30 por ciento y salvo casos especiales no hacen metástasis fuera de dicho sistema; sin embargo, son peligrosos porque casi todos ellos se infiltran en neuronas funcionales.
La académica puntualizó que el desarrollo de la nanotecnología abre la posibilidad de obtener biocatalizadores nanoestructurados diseñados con materiales no tóxicos y compatibles con el organismo, de manera que puedan ser utilizados para la liberación controlada de fármacos (quimioterápicos) en la zona en la que se encuentran los tumores. Con ello se logra que la ingesta de éstos no dañe otros órganos como riñón e intestino, entre otros.