Dirección de Comunicación Social
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Número 065
Febrero 16, 2010
RECIBE 20 POR CIENTO DE PRODUCTORES 80 POR CIENTO DE LOS RECURSOS DE PROCAMPO, INFORMA PROFESOR DE LA UAM *No se trata de anular los subsidios al campo, el objetivo es que se canalicen a los medianos y pequeños productores y que se combata la corrupción
*Noventa por ciento del subsidio al diesel lo acapara 10 por ciento de los productoresOchenta por ciento de los recursos del Programa de Apoyos Directos al Campo (Procampo) los recibe 20 por ciento de los productores mexicanos, esta distribución inequitativa se debe a la corrupción y los intereses empresariales, destacó el maestro Luciano Concheiro Borquez, profesor del Departamento de Producción Económica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). El investigador de la Unidad Xochimilco puntualizó que también existe una concentración territorial en la asignación de los recursos del Procampo, pues los estados de Tamaulipas, Jalisco, Sonora, Chihuahua y Zacatecas agrupan 80 por ciento del presupuesto que se destina a este instrumento.
En el caso del subsidio dirigido al diesel, detalló, se observa una mayor centralización, pues 90 por ciento del total de los recursos los recibe sólo 10 por ciento de los productores, mientras que más de 80 por ciento del presupuesto dedicado al fertilizante lo capitaliza 17 por ciento de los agricultores.
Sobre el destino de los apoyos al campo, que en teoría están orientados a la población más pobre, comentó que el subsidio gubernamental para evitar el alza en el precio de la tortilla y que se otorga mediante el Programa de Apoyo a la Industria Harinera de Maíz (Proharina), ha beneficiado al grupo Maseca, pues se le entregó 500 millones de pesos el año pasado, registrando utilidades de 600 millones de pesos, esto significa “que los mexicanos pagamos con nuestros impuestos sus ganancias”.
Los desvíos de los recursos del Procampo se denunciaron en junio del año pasado, cuando se informó que narcotraficantes recibían apoyos, y supuestamente por la presión de organizaciones campesinas se logró que se modificaran las reglas de operación, pero a más de ocho meses la corrupción se mantiene “como si nada hubiera pasado”.
Concheiro Borquez indicó que también se estableció que ningún productor recibiría del Programa menos de mil 300 pesos ni más de 100 mil pesos, para burlar esta disposición en el estado de Tamaulipas, los funcionarios de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca) –que se encarga de administrar los recursos de Procampo– sugirieron a los empresarios del ramo que pusieran a nombre de sus familiares fracciones de las parcelas para recibir el total del recurso.
Con estas acciones se contraviene lo que consiguieron las organizaciones campesinas de trasparentar el manejo del dinero y que los subsidios llegaran a los agricultores. Sin embargo, la corrupción ligada a las estructuras del gobierno y a la estrecha relación de funcionarios vinculados con grandes empresarios ha generado una grave distorsión que debe ser cuestionada por la sociedad civil.
Al corporativismo de antaño se le adiciona un clientelismo peligroso que deteriora a la sociedad y con ello el Estado termina siendo parte de los poderes fácticos, en los cuales los apoyos al campo están acaparados y socava las economías nacional y doméstica.
El investigador propuso modificar esta economía que beneficia a las compañías multinacionales; “debe favorecerse al mediano y pequeño productor, pues son la base para la seguridad alimentaria que requiere la nación”.
El especialista en Economía agraria y desarrollo rural insistió en modificar la relación Estado-sociedad, así como el viejo corporativismo y el clientelismo; “no podemos cambiar nuestra realidad si no recomponemos la política y logramos la transparencia absoluta, debemos evitar que los programas se asignen por presiones políticas”.
La relación de los subsidios que se destinan al campo mexicano comparados con los de los agricultores de Estados Unidos es de uno a ocho, mientras que en nuestro país el presupuesto anual es de 10 mil millones de dólares, en aquella nación alcanza 80 mil millones de dólares.
No se trata de anular los subsidios al campo, el objetivo es que se canalicen a los medianos y pequeños productores y que se combata la corrupción, puntualizó.
El maestro Luciano Concheiro Borquez es profesor del Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco (Teléfono: 5483-7066).