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Número 056
Febrero 10, 2010
LLUVIAS Y CAMBIO CLIMÁTICO PODRÍAN AUMENTAR CASOS DE DENGUE EN MÉXICO,
INDICAN INVESTIGADORES DE LA UAM

*El año pasado hubo un incremento atípico de casos de esta enfermedad en el país reportados por la Secretaría de Salud

La temporada de lluvia y el cambio climático pueden contribuir a que en algunos estados de la República Mexicana se propague el mosquito (Aedes aegypti) del dengue, debido a que las hembras que transmiten el virus, no sólo logran una mayor sobrevivencia, sino también una mejor proliferación.

En lo anterior coincidieron, en entrevistas por separado, los doctores Jaime Bustos Martínez y Sandra Rosas Madrigal, profesores de los departamentos de Atención a la Salud y Ciencias Naturales, de las unidades Xochimilco y Cuajimalpa, en ese orden, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Bustos Martínez indicó que el año pasado hubo un incremento atípico de casos de dengue en el país reportados por la Secretaría de Salud. En el año 2008 se registraron 35,603 y en 2009 52,534, presentándose la mayor incidencia en los meses de septiembre, octubre y noviembre, y una disminución en diciembre.

El aumento de este mal se debe a un problema multifactorial ocasionado probablemente por una fumigación inadecuada o por cambios de clima que permiten que el mosquito Aedes aegypti pueda sobrevivir más, multiplicarse e incluso avanzar a la zona norte del país.
 
Rosas Madrigal sostuvo que por sus características climáticas los estados con mayor riesgo de padecer dengue son Veracruz, Nayarit, Jalisco, Colima, Chiapas y Tabasco, mismos que presentan una gran incidencia de la enfermedad.
 
En este sentido, dijo, fue en Jalisco donde el año pasado se presentaron alrededor de 14 mil casos de esta enfermedad, y se registró un brote importante en Nayarit y Veracruz por la temporada de lluvias.
 
El dengue, informó, es una enfermedad viral aguda transmitida por el mosquito hembra de la especie Aedes aegypti; el virus vive en las glándulas salivales de los moscos y es trasmitido con la picadura.
 
De acuerdo con el doctor Bustos Martínez su principal sintomatología es parecida a la gripe: fiebre alta; dolor de cabeza, espalda y coyunturas; náuseas y vómito; malestar en los ojos y erupciones en la piel. Generalmente, la enfermedad es más leve en niños menores, que en los infantes mayores y adultos.
 
El dengue hemorrágico se da cuando hay una segunda infección con otra cepa del virus, de tal manera que cuando alguien presenta otro contagio es más probable que desarrolle dicho mal.
 
Esta forma de la enfermedad puede ser fatal si no se trata de manera adecuada, pues presenta hemorragias de la piel, sangrado de la nariz o de encías, y posiblemente sangrado interno, lo cual puede conducir a un Síndrome de Choque por Dengue, que puede ocasionar la muerte.
 
De acuerdo con Rosas Madrigal los esfuerzos de la Secretaría de Salud están encaminados a la prevención de la reproducción del mosquito, mediante campañas de “descacharrización”, además de difundir entre la población medidas de higiene, tales como evitar tener a la intemperie recipientes que acumulen agua.
 
Otra medida para evitar la expansión del mosquito son las campañas de fumigación de zonas afectadas, además del cuidado de los pacientes infectados, con el fin de evitar que sean picados nuevamente y que se propague entre más personas.

El doctor Jaime Bustos Martínez es profesor del Departamento de Atención a la Salud de la Unidad Xochimilco (Teléfono: 5483-7000 Ext. 3297).
 
La doctora Sandra Rosas Madrigal es profesora del Departamento Ciencias Naturales de la Unidad Cuajimalpa (Teléfono: 2636-3800 Ext. 3856).