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Número 043
Febrero 1, 2010
ACTIVA EL RECAMBIO GENERACIONAL LA INNOVACIÓN EN LA DOCENCIA, ESTABLECE INVESTIGACIÓN DE LA UAM *El objetivo es potenciar las experiencias y remediar las debilidades, tanto en las prácticas del nexo docencia-investigación como en la gestión universitaria Una circunstancia que se registra en el sistema de educación superior de México es el envejecimiento progresivo de la planta académica derivado del proceso de contratación definitiva del personal docente, un logro que permitió el arraigo de esta profesión en las universidades.
Las figuras de profesor de carrera, primero, y de profesor-investigador, después, conformaron una profesión que implicó la dedicación de medio tiempo o de tiempo completo a las actividades universitarias y la cual se transformó en una de las pocas cuyo ejercicio está garantizado de por vida por contrato.
Ese nivel de estabilidad permitió la permanencia de varias generaciones de académicos por periodos de dos o tres décadas, surgiendo una masa crítica de profesores mayores de 50 años.
El asunto es abordado en la investigación El Recambio Generacional como Oportunidad de Innovación de la Carrera Académica de las Universidades Mexicanas, desarrollada por la doctora Magdalena Fresán Orozco, profesora-investigadora del Departamento de Ciencias Sociales.
La especialista de la Unidad Cuajimalpa explica que el concurso de oposición es el mecanismo principal de ingreso a la universidad de manera definitiva, pero ha provocado la discrecionalidad en la contratación de profesores.
El concurso de oposición favorece a aspirantes con currículum vitae sólido que refleje experiencia en la investigación y la productividad académica aun cuando en pocas ocasiones permite detectar aptitudes propias de la docencia.
La carrera académica se apoya en instrumentos de evaluación cuantitativa, entre ellos el tabulador académico. Sin embargo, la mayoría de esos mecanismos fue diseñada para circunstancias prevalecientes en el mercado laboral de los años 70, cuando era difícil el reclutamiento de profesionales con maestría o doctorado.
Fresán Orozco analiza el problema de la renovación del personal académico de las instituciones públicas de educación superior del país, buscando proponer estrategias de recambio organizacional que potencien las experiencias y remedien las debilidades, tanto en las prácticas del nexo docencia-investigación como en la gestión universitaria.
Algunas de esas tácticas –refirió la académica– consisten en incorporar las visiones de jóvenes investigadores formados en los niveles de posgrado en contextos de transformación tecnológica, política y social; reconocer la necesidad de una formación pedagógica y didáctica para el ejercicio de la docencia que redimensione la posibilidad de innovar en los procesos de enseñanza-aprendizaje, y estimular la vocación hacia la aplicación y la gestión del conocimiento.
El proyecto llevado a cabo por los investigadores ofrece un diagnóstico de fortalezas y debilidades de los mecanismos de ingreso, promoción y permanencia del personal académico, en un escenario en el que las universidades deberán complementarse crítica y propositivamente con las necesidades de una sociedad sujeta a procesos de globalización, de desarrollo acelerado de la tecnología y de generación del conocimiento.
Entre las fortalezas se cuentan la existencia de un tabulador que jerarquiza y ordena categorías y niveles para el personal académico y de un sistema de regulación participativa, que en teoría garantiza los valores de institucionalidad e imparcialidad en el ingreso, la promoción y la permanencia de los profesores.
Al referirse a las debilidades, Fresán Orozco detalló que una evaluación pensada para promover la actualización y la mejora continuas de la calidad de las funciones universitarias ha desembocado en un statu quo, caracterizado por la burocratización de la vida académica o acumulación de comprobantes con valor en el proceso de evaluación; el descuido de la docencia –sobre todo en el nivel de licenciatura, en el que las actividades reditúan puntajes menores en comparación con la investigación– la orientación hacia el trabajo individual, y el acopio de productos de validez relativa.
El estudio explica las inercias institucionales que han conducido al patrimonialismo de espacios, equipos y plazas, y la conformación de tribus académicas que ha provocado la inmovilidad de la universidad, entre otros temas.
También colaboran en este proyecto los doctores Óscar Comas Rodríguez y Angélica Buendía Espinosa, secretario y profesora del Departamento de Estudios Institucionales de la Unidad Cuajimalpa, respectivamente.
La doctora Magdalena Fresán Orozco es profesora-investigadora del Departamento de Ciencias Sociales de la Unidad Cuajimalpa (Teléfono: 5516-6733 Ext. 117 y 118).