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Número 040
Enero 29, 2010
INVESTIGADORES DE LA UAM DESARROLLAN INNOVACIONES TECNOLÓGICAS PARA EL MEJORAMIENTO DE PROCESOS INDUSTRIALES DEL NIXTAMAL *Contribuyen a la sustentabilidad y la competitividad de un sector indispensable en México Expertos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) trabajan en la mejora de los procesos de la industria molinera del nixtamal, mediante la aplicación de innovaciones tecnológicas que contribuirán a la sustentabilidad y la competitividad de un sector indispensable en México, debido a que la masa que produce es materia prima de un alimento fundamental en la dieta de la población: la tortilla.
La investigación Los Molinos de Nixtamal, hacia una Empresa Sustentable señala que la tecnología empleada en el ramo ha permanecido casi sin cambios; hace cien años fueron introducidos los molinos mecánicos con piedras para moler el nixtamal y accionados con motores eléctricos o de gasolina.
Recientemente, las empresas grandes incorporaron adaptaciones para ahorrar agua y energía –vía el cocimiento a vapor del nixtamal– y preparar la masa por extrusión mecánica.
El doctor Juan José Ambriz García, jefe del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica, y el doctor Gerardo Ramírez Romero y la antropóloga Yolanda Hernández Franco, profesores-investigadores de los departamentos de Biotecnología y de Antropología de la Unidad Iztapalapa, en ese orden, buscan acercar tecnologías a los molinos tradicionales de menor envergadura con el fin de optimizar los procesos y hacerlos más limpios.
Los autores del estudio proponen un sistema de recuperación y tratamiento de aguas residuales, en virtud de que la nixtamalización requiere de grandes cantidades del recurso, que después de la cocción del maíz es arrojado al drenaje.
El nejayote –líquido drenado después del cocimiento del maíz– tiene gran cantidad de sedimentos, calculándose en más de 250 toneladas de sólidos de maíz el volumen anual del desecho en México, que equivale a la basura generada al día por cuatro millones de personas.
La industria del nixtamal registra un empleo considerable de energía, eléctrica o térmica: entre uno y dos metros cúbicos diarios de agua por cada uno de los 40,000 molinos del país, pero que aumenta con equipos viejos.
En el manejo de los bancos de molienda –grandes consumidores de fluido eléctrico–, los expertos sugieren el uso de capacitores que mejoren el factor de potencia, de motores más eficientes, y de colectores solares, así como el cambio de aislantes en las calderas.
Para evitar que el agua residual se vierta al desagüe, los investigadores plantean su reutilización en la molienda, previa separación de sólidos insolubles por sedimentación. Con el reuso se ahorrarían 2,000 litros de agua diarios empleados en el arrastre del maíz de las tinas al molino, que en ocasiones es realizado dos veces al día.
El doctor Gerardo Ramírez Romero es profesor-investigador del Departamento de Biotecnología de la Unidad Iztapalapa (Teléfono 5804 4710).