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Número 024
Enero 18, 2010
OBSTACULIZA ESCASEZ DE POLÍTICAS PÚBLICAS LA INNOVACIÓN EN LAS EMPRESAS MEXICANAS, INDICA ACADÉMICO DE LA UAM
*Necesario lograr una planeación seria de largo plazo, que permita definir prioridades y garantizar recursos económicos para la invención

La insuficiencia de las políticas públicas y la carencia de una estrategia donde converjan medidas económicas, industriales y educativas son los mayores obstáculos para lograr un ambiente propicio para la innovación en las empresas mexicanas.
 
El doctor Marco Aurelio Jaso Sánchez, jefe encargado del Departamento de Estudios Institucionales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señaló lo anterior en el marco del Seminario de Actualización Organización, Innovación e Instituciones, realizado en la Casa de la Primera Imprenta de América, centro de extensión educativa y cultural de esta casa de estudios.

El investigador de la Unidad Cuajimalpa dijo que uno de los grandes retos consiste en lograr una planeación seria de largo plazo, que permita definir prioridades y garantizar recursos económicos para la innovación.
 
El especialista en transferencia de conocimiento entre actores públicos y privados subrayó que a pesar de que existe una Ley de Ciencia y Tecnología aún no se realizan ejercicios de prospectiva serios y profundos para que el país crezca de manera estratégica a largo plazo y con visión global.
 
Es prioritario conocer potencialidades y construir una trayectoria de desarrollo en materia de innovación, en lugar de que los pocos recursos sean otorgados mediante programas de demanda libre, en los que el presupuesto se fragmenta de acuerdo con los requerimientos individuales y no con los de un proyecto nacional.

Sin esta visión estratégica no podrán determinarse las áreas o sectores que permitan mayores avances, ya que no es posible invertir y ser fuerte en todo, puntualizó.
 
A pesar de los pocos progresos en políticas públicas, se han establecidos marcos regulatorios más estructurados de las políticas en la materia que quedaron concretados por medio de la Ley de Ciencia y Tecnología y la creación del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, por ejemplo.
 
A partir de esto hay un llamado para integrar proyectos relacionados con prioridades o sectores mediante fondos sectoriales, pero los recursos aún están atomizados y es necesario enmarcarlos en programas más estratégicos.
 
El doctor en políticas públicas para ciencia y tecnología destacó que debe partirse del hecho de que la innovación no sólo se refiere a lo tecnológico, sino al cambio de perspectiva sobre las relaciones humanas al interior de la organización, empresa o institución.
 
El conocimiento que adquieren los trabajadores dentro de una empresa o institución es elemento clave para generar procesos de innovación al interior de estas agrupaciones, cuestión que en lo general no se considera.
 
Las organizaciones en el país son diversas, algunas logran ser innovadoras porque incorporan ambientes de colaboración, de confianza y sana competitividad, en tanto otras tienen dificultad para encontrar sus procesos de aprendizaje y cambio.
 
Sin embargo, apuntó Jaso Sánchez, lo que prevalece es una baja disposición a establecer procesos de colaboración y apostarle al desarrollo de aprendizaje que pueda retener y aprovechar las capacidades del personal en beneficio de desarrollos propios y de la innovación.
 
En la medida que no se identifica el desarrollo de los recursos humanos, saberes, potencialidad y trabajo colaborativo de grupo como elemento fundamental, será difícil generar aprendizaje colectivo.
 
Entre los grandes obstáculos está el desconocimiento sobre qué saberes se requieren, conocer bien al personal, retenerlo y sistematizar su conocimiento, fomentando el aprendizaje continuo y creando ambientes propicios de colaboración.
 
Al tener procesos con alta rotación de personal, la acumulación y desarrollo de aprendizaje se dificulta. Existe una falta de comprensión al pensar que con mantener costos laborales bajos y mano de obra cautiva en el mercado, se abaten gastos y puede tenerse precio competitivo.
 
No se incluyen, aseguró, otras formas de competir más exitosas en el contexto nacional e internacional como es apostarle a la calidad y a la diferenciación de productos, lo cual es más promisorio en el mercado actual que los precios bajos y la mano de obra barata.

El doctor Marco Aurelio Jaso Sánchez es jefe encargado del Departamento de Estudios Institucionales de la Unidad Cuajimalpa (Teléfono: 5516-6733 Ext. 101).