Dirección de Comunicación Social
Número 011
Enero 16, 2009
DESARROLLA ALUMNA DE LA UAM INVESTIGACIÓN QUE PODRÍA BENEFICIAR A PACIENTES
CON INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICAPara apoyar a los pacientes que sufren insuficiencia renal crónica, la maestra María Cristina Acosta García, estudiante del Doctorado en Biología Experimental de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), realizó una investigación que proporciona datos científicos para determinar con mayor certeza el número de veces que un cartucho de hemodiálisis puede ser utilizado sin detrimento de la calidad del tratamiento de pacientes con hemodiálisis.
Con el trabajo científico denominado Análisis de cartuchos de hemodiálisis, la estudiante de la Unidad Iztapalapa obtuvo el primer lugar en el Concurso Estudiantil “Ingeniero Genaro Rodríguez Rossini”, de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Biomédica, en el que participaron cerca de 60 investigaciones de alumnos de diferentes universidades del país y del extranjero, quienes fueron evaluados por un jurado calificador internacional.
En México el número de personas afectadas por alguna enfermedad renal corresponde al uno por ciento de la población, de la cual 20 mil pacientes se encuentran en fase terminal y requieren de un trasplante o terapia que permita reemplazar las funciones del órgano dañado.
Dentro de las terapias existentes para sustituir la función renal se encuentran la diálisis por peritoneo y la hemodiálisis, siendo ésta última la que presenta mayores ventajas debido a que los pacientes nefrópatas sólo requieren tratamientos dos o tres veces por semana para eliminar los tóxicos derivados del metabolismo y para controlar la retención de líquidos en el cuerpo.
El conocimiento emanado del análisis de la calidad de los filtros hemodializadores de cartuchos de hemodiálisis servirá para proponer nuevos métodos con el fin de optimizar el reuso y control de lavado de los cartuchos. Esto incrementará la calidad del tratamiento de hemodiálisis, y podrá sentar las bases para el establecimiento de una norma regulatoria en el uso de cartuchos, con lo que podría mejorarse este servicio de salud en el país.
El estudio presentado en el XXXI Congreso Nacional de Ingeniería Biomédica señala que mediante la caracterización del tamaño de los poros de las membranas hemodialíticas de polisulfona –estructura fundamental en un cartucho de hemodiálisis, para realizar el proceso de depuración de toxinas de la sangre del enfermo– fueron caracterizadas y contrastadas las membranas hemodialíticas de cartuchos utilizados en 1, 10 y 23 ocasiones, en los tratamientos de hemodiálisis aplicados a pacientes que padecen insuficiencia renal crónica.
Para la caracterización del tamaño de los poros de las membranas hemodialíticas de polisulfona se utilizaron técnicas de Microscopía de Fuerza Atómica (AFM), cuyo potencial permitió visualizar y obtener imágenes de este material a escala nanométrica.
Las imágenes obtenidas por AFM permitieron a la investigadora cuantificar los cambios en la superficie interior y exterior de las membranas en relación con la cantidad de reusos del hemodializador.
En entrevista, la galardonada indicó que en el Laboratorio de Nanotecnología e Ingeniería Molecular de la Unidad Iztapalapa fueron monitoreadas las características de los poros de las membranas y su distribución en la superficie, y se obtuvieron imágenes en tres dimensiones para identificar los cambios que sufre la membrana de polisulfona, cuantificarlos y reconocer la estructura del material que obstruye o modifica su función.
Los estudios realizados en la superficie exterior de la fibra de membrana de polisulfona revelaron diferencias en el tamaño, distribución, forma y número de poros en los cartuchos sin uso (cartucho control) y con 1, 10 y 23 reusos, lo cual evidencia que el incremento en la utilización del hemodializador provoca cambios en la membrana.
Las modificaciones más notables fueron observadas en los cartuchos utilizados en 23 ocasiones, en estos filtros se advirtió una disminución notable en el número de poros (densidad), diferencias en su topografía y morfología, y se descubrió depósito de material, cuya caracterización está en proceso.
En la visualización del interior de las fibras de membrana de polisulfona, los cambios apreciados fueron un aumento en el tamaño de los poros (8-12 nanómetros) y una disminución significativa en el número –lo que reduce la función de selectividad de la membrana y hace menos eficiente la limpieza de toxinas–, así como una superficie muy lisa y de baja rugosidad y la aparición de grietas pronunciadas.
Acosta García indicó que se dará continuidad a este estudio ampliando el análisis intermedio del rango de uso 1-10 y 10-23 utilizado en este primer estudio para realizar una caracterización más amplia que haga observables y comparables los cambios en la membrana del filtro en relación con su reutilización.
Este trabajo forma parte de una serie de estudios interdisciplinarios que sobre la línea de investigación de hemodiálisis y nanomedicina realizan alumnos en los posgrados de Ingeniería Biomédica, Biología Experimental y Química de la UAM, en colaboración con el Instituto Nacional de Cardiología “Dr. Ignacio Chávez”, el cual cuenta con el mejor servicio de hemodiálisis del país y mantiene diversos convenios con esta Universidad para dar continuidad a este proyecto.
Los estudios abordan desde diferentes aristas el tema, y sus resultados contribuirán a generar un vasto proyecto que contendrá aspectos clínicos, fisiológicos, metabólicos, propuestas de nuevos protocolos de lavado de cartuchos de hemodiálisis y caracterización de los depósitos en los poros de la membrana del filtro hemodializador y además generará nuevos desarrollos tecnológicos que mejorarán los procesos hemodialíticos en calidad y costo.
Los asesores de la investigación fueron el doctor Nikola Batina Skeledzija, responsable del Laboratorio de Nanotecnología e Ingeniería Molecular, y el maestro Miguel Cadena Méndez, profesor-investigador del Departamento de Ingeniería Eléctrica, experto del Área de Ingeniería Biomédica.
La maestra María Cristina Acosta García es estudiante del Doctorado en Biología Experimental de la Unidad Iztapalapa (Teléfono 8502 4568).