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Número 012
Enero 12, 2010
DESCARTA ACADÉMICA DE LA UAM QUE EL CAMBIO CLIMÁTICO SEA EL CAUSANTE DEL DETERIORO AMBIENTAL DEL PLANETA *Aseverar que el calentamiento del planeta es consecuencia directa del aumento de gases invernadero es evidenciar falta de rigor científico El rápido avance en los cambios de suelo en el ámbito global durante los últimos 150 años es la causa del sistemático y grave deterioro del ambiente del planeta y no el cambio climático, señaló la doctora Norma Sánchez Santillán, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La académica de la Unidad Xochimilco subrayó que en menos de dos centurias el hombre se ha convertido en un factor geológico y ecológico capaz de dañar su entorno por una mala planeación económica y ecológica; muchos de estos daños son de tal proporción que resultan ya irreversibles en una escala temporal humana, como la destrucción de bosques, manglares y selvas tropicales, por mencionar sólo algunos.En los últimos tiempos, por ejemplo, se ha asegurado y considerado como una verdad indiscutible que los huracanes han aumentado en número y fuerza; que el hielo de los polos se derrite a causa del calentamiento climático derivado de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y que el nivel del mar subirá hasta cubrir islas, penínsulas y ciudades, así como también que el agujero de ozono aumenta su dimensión.
Sin embargo, algunos de estos fenómenos tienen una explicación científica no necesariamente adjudicable al calentamiento global, sino a los cambios de suelo, entre los que se incluyen: la destrucción de los manglares que durante el paso de los huracanes sirven para detener las olas de marea y el incremento del nivel del mar.
Aunado al efecto anterior, existen otros mecanismos naturales como la subducción de las placas, que en su paso por los puntos denominados “calientes”, donde la lava asciende hasta la superficie, modifican paulatinamente los puntos de geo-referencia para evaluar el nivel medio del mar, aclaró la responsable del Laboratorio de Climatología de la Unidad Xochimilco.El rápido desarrollo de grandes urbes de asfalto y concreto como consecuencia de un acelerado crecimiento poblacional, aunado al uso generalizado de maquinaria basada en la quema de combustibles fósiles ha conformado ciudades que constituyen “islas de calor”, al no reflejar en forma suficiente la radiación solar, generando fluctuaciones meteorológicas de mayor intensidad y en menor tiempo, lo que hace vulnerables a estos centros poblacionales.
En opinión de la académica del Departamento de El Hombre y su Ambiente, aseverar que el calentamiento del planeta es consecuencia directa del aumento de gases de efecto invernadero, particularmente del CO2, es reducir la complejidad del clima a simples relaciones causales, un hecho que evidencia falta de rigor científico.
El sistema climático, dijo, está conformado por interacciones y retroalimentaciones en distintas escalas de tiempo y espacio entre el movimiento de la Tierra, las variaciones en la intensidad de la radiación solar y el ángulo de inclinación en el que inciden la distribución heterogénea de las porciones continentales en los hemisferios, corrientes frías y cálidas de los océanos, atmósfera, criosfera, biosfera, actividad volcánica y acciones humanas, entre otras.
De lo anterior se desprende que los procesos climatológicos son complejos, porque derivan de la suma de diversos acontecimientos naturales que suceden en todo el mundo a cada momento, los cuales sería humanamente imposible incorporar a un análisis científico con las actuales herramientas; por ello son poco creíbles las predicciones a futuro del clima.
En la actualidad, los mejores modelos científicos de predicción climática utilizados por instituciones de gran prestigio como el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México logran vaticinar el clima de una semana con una certeza de 75 por ciento, lo que ratifica la imposibilidad de hacer pronósticos serios de años o décadas.
El concepto de estabilidad del clima en escalas de décadas y siglos que se dio desde finales del siglo XIX y gran parte del siglo XX, de acuerdo con criterios y formas de medición utilizadas hasta entonces, y que dio origen al concepto de Normal Climatológica, a juicio de la docente ha sido superado con los hallazgos efectuados por la paleoclimatología, que ha evidenciado la magnitud de las fluctuaciones climáticas registradas durante la historia geológica del planeta.
La polémica del cambio climático se centra entre científicos que con base en diferentes modelos pronostican un incremento térmico para los próximos años de entre 1.4 y 5.4 grados centígrados (°C), y aseguran que tal aumento es consecuencia de las emisiones generadas por actividades humanas.
Otro grupo, informó, refuta la validez científica de tal presagio argumentando que existieron periodos como el Carbonífero en el que las concentraciones de CO2 superaron con mucho las actuales y sucedieron antes de que la actividad humana pudiera ser la responsable.
Por otra parte, los estudios del físico polaco Zbigniew Jaworowski –realizados en los núcleos de hielo de la estación Vostok, en la Antártida– arrojan que en las décadas de 1940 y 1970, a pesar del aumento sostenido en los gases de efecto invernadero, la temperatura media del planeta no aumentó, sino que disminuyó 0.1 °C en cada década y el Hemisferio Norte tuvo un ascenso menor al pronosticado.La experta en Ciencias Naturales y Exactas consideró que el debate entre las diferentes posiciones debe abrirse para fundamentar científicamente lo que cada escuela sostiene, ya que hasta hoy son los políticos y no los investigadores quienes dirigen los encuentros internacionales, donde se analiza dicha problemática y se toman decisiones basadas más en intereses económicos que en razonamientos científicos.
Una discusión seria del tema evitaría el amarillismo en los medios de comunicación que retoman afirmaciones que son resultado de análisis ligeros que no cuentan con los registros históricos necesarios para un estudio comparativo minucioso, o que simplifican las causas que determinan algún fenómeno.
En la actualidad, la doctora Sánchez Santillán iniciará un proyecto de investigación en colaboración con expertos alemanes, cuyo objetivo en su primera etapa será evaluar el impacto del cambio climático sobre algunos ecosistemas mexicanos.En el estudio establecerá el efecto de 17 patrones climáticos de gran escala (LSCP) entre los que se encuentran: El Niño, La Niña, La Oscilación Decadal del Pacífico y la Oscilación del Atlántico Norte, con la variabilidad de los elementos climáticos, en diferentes escalas espaciales y temporales, usando herramientas matemáticas que permitan analizar los tiempos de retardo entre el evento climático y la respuesta de diversas poblaciones tanto en ecosistemas acuáticos como terrestres.
La doctora Norma Sánchez Santillán es profesora-investigadora del Departamento de El Hombre y su Ambiente de la Unidad Xochimilco (Teléfono: 5483-7224).