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Número 385
Diciembre 11, 2009

DESARROLLAN ACADÉMICOS DE LA UAM INSTRUMENTOS PARA LA OBTENCIÓN DE IMÁGENES CEREBRALES QUE DETECTAN MICRO TUMORES

*Representa una herramienta de gran ayuda para el diagnóstico clínico
Profesores-investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) desarrollan bobinas gradientes para la obtención de imágenes cerebrales que permitan observar tumores menores a 500 micras, entre otras alteraciones, lo que significaría avances fundamentales respecto de lo que permiten los métodos convencionales y, por tanto, configuraría una herramienta de gran ayuda para el diagnóstico clínico.

La doctora Silvia Hidalgo Tobón, académica del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Unidad Iztapalapa, explicó que la idea es producir bobinas gradientes que se ajusten al tamaño de la cabeza exclusivamente, por lo que se trabaja en un prototipo en forma de cilindro que pueda colocarse alrededor del cráneo.

Esto permitiría obtener imágenes de calidad suficiente para observar tumores menores a 500 micras, que son mucho más pequeños en relación con los que pueden analizarse con métodos convencionales y, de esa manera, ayudar al médico a diagnosticar más acertadamente el tipo y el tamaño del tumor.

Una ventaja adicional de trabajar en exclusiva con la región craneal es que se evitaría una posible estimulación nerviosa periférica en el paciente, quien de lo contrario podría padecer dolor leve, sensación de cosquilleo en el cuerpo; en casos extremos, personas con problemas del corazón sufrirían afecciones.
 
Hidalgo Tobón, doctora en Física por la Universidad de Nottingham, con sede en Gran Bretaña, considera que el diseño de las bobinas gradientes ofrece ventajas por su capacidad de incrementar el campo magnético de los equipos, evitando el gasto económico en sistemas de mayor teslaje y ofreciendo la posibilidad de lograr imágenes exclusivas de regiones del cuerpo, incluida la cabeza.
 
En el organismo humano –compuesto en más de 50 por ciento por agua– abundan los átomos de hidrógeno cuyo sencillo núcleo –de un solo protón– lo hace sensible a la presencia del campo magnético producido por el imán.
 
Bajo la influencia de este campo, los núcleos girarán –semejante a un trompo– en ocasiones más rápido y en otras más lento, de manera que la velocidad estará determinada por la intensidad de la fuerza magnética, medida en teslas.
 
Sobre las características técnicas, la investigadora informó que en un sistema de resonancia magnética con un campo de 1.5 teslas, la frecuencia de precisión será ligeramente más lenta respecto de uno de tres teslas. Si una persona es introducida en alguno de esos sistemas, todos sus núcleos estarán bajo la misma frecuencia, por lo que surgirá la necesidad de diferenciar una región de otra –por ejemplo, el ojo derecho del izquierdo– y esa función la desempeñarán las bobinas gradientes.
 
Estos instrumentos distinguirán una región –o un cierto volumen en el que están contenidos varios núcleos de átomos de hidrógeno– de otra, al aplicar una variación lineal del campo magnético que será mínima, pero suficiente para desigualar cada una de las zonas del cuerpo.
 
Los gradientes deberán presentar ciertas características técnicas –eficiencia alta, inductancia menor, entre otras– para distinguir regiones de menor tamaño.
 
En el caso del cerebro, un sistema de tres teslas –el de mayor capacidad permitida para humanos– no aprueba visualizar un tumor de medio milímetro de diámetro, lo cual limitará las posibilidades del diagnóstico, aunque el paciente presentase síntomas de debilitamiento de piernas o problemas de memoria, entre otras manifestaciones, señaló.
 
Una solución factible ante la imposibilidad de adquirir sistemas de mayor teslaje es el diseño de bobinas gradientes que permitan aumentar el campo magnético. En un sistema clínico de resonancia magnética aquéllas consisten en una serie de alambres por los que circula corriente, induciendo un campo magnético que se sumará al producido por el imán.
 
El proyecto es desarrollado en el Centro Nacional de Investigación en Instrumentación e Imagenología Médica –ubicado en la Unidad Iztapalapa- y con la colaboración de científicos de las universidades de Nottingham y de Stanford, en Estados Unidos.

La doctora Silvia Hidalgo Tobón es académica del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Unidad Iztapalapa (Teléfono 8502 4569).