Dirección de Comunicación Social
rosario@correo.uam.mx
Número 149
Abril 21, 2010
PONDERAR LOS ESTUDIOS LABORALES ANTE LA CRISIS DEL NEOLIBERALISMO, PLANTEA INVESTIGADOR DE LA UAM *modificarse la sociedad del trabajo para reivindicar instituciones reguladoras del mercado y de procesos profesionales de tipo nuevo, propone La crisis del neoliberalismo ha creado condiciones propicias para el repunte de los estudios sobre el trabajo y la valoración de opciones de futuro diferentes a las determinadas por esa ideología durante los últimos 30 años, afirmó el doctor Enrique de la Garza Toledo, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Durante la inauguración del VI Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología, el también Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009 señaló que para dar una perspectiva nueva a la investigación de asuntos laborales debe partirse de la idea de que no hay determinismos y que, por tanto, el trabajo precario actual ha sido resultado de relaciones de fuerzas desventajosas y presiones estructurales que llevaron al predominio político y económico de un modelo que ha iniciado su agotamiento.
El proceso para modificar la sociedad del trabajo hacia una visión amplia que implique la reivindicación de instituciones reguladoras del mercado y de los procesos laborales de tipo nuevo es necesario y posible.
También es indispensable establecer políticas industriales originales y pactos económicos y productivos con actores representativos que se nieguen al autoritarismo, el corporativismo y las vías de desarrollo o de crecimiento económico bajos.
De la Garza Toledo explicó que en el presente las líneas de desarrollo laboral no pueden ignorar las nuevas formas del trabajo neoclásico, porque ahora más que nunca son importantes las producciones y tareas meramente simbólicas como la producción de software, una obra de teatro y el espectáculo musical para jóvenes, que no se asimilan ni en su línea de desarrollo ni en las categorías necesarias para el análisis del trabajo manufacturero clásico.
El investigador del Departamento de Sociología de la Unidad Iztapalapa apuntó que tampoco puede dejarse de lado el análisis de la apertura del espacio del trabajo al territorio, tal es el caso de la venta callejera y la subversión del concepto de jornada laboral en actividades como la del taxista, el vendedor ambulante, el franelero o el vagonero que vende en el Metro.
Por otro lado, refirió que las fábricas capitalistas que seccionaron jornadas de trabajo, tiempo y espacio respecto de otros fuera de la industria, están ahora entretejidos, yuxtapuestos y sobrepuestos en territorios de trabajo en los que se encuentran actividades antiguas y modernas, y con “la intromisión de agentes no laborales: clientes, proveedores, vecinos, transeúntes, policías y agentes de salubridad.
“Estamos –dijo– ante el paso de una relación binaria en el vínculo laboral a otro entre agentes múltiples que necesitan conceptos diferentes respecto del clásico de nexo capital-trabajo”.
Por lo tanto, subrayó, el trabajo “no termina, se transforma”, pues la mayor parte de la población económicamente activa mundial labora en forma asalariada o no, y los nuevos y antiguos modos no clásicos del trabajo ofrecen campos en expansión para la investigación, así como retos teóricos y metodológicos para abordarlos.
El VI Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología del Trabajo fue inaugurado por el doctor Javier Velázquez Moctezuma, rector de la Unidad Iztapalapa de la UAM, quien estuvo acompañado por los doctores Javier Garciadiego Dantán, presidente de El Colegio de México; Regina Galardi, en representación de la Organización Internacional del Trabajo; Juan Carlos Celis, representante del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales; Marco Carrillo, secretario académico de la Universidad Autónoma de Querétaro, entre otros representantes de instituciones mexicanas y latinoamericanas.