Dirección de Comunicación Social

Número 135
Abril 20, 2009

IMPLICA LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA LA REGULACIÓN DEL FUNCIONAMIENTO DE LAS UNIVERSIDADES, AFIRMA DOCTOR JOSÉ LEMA LABADIE EN FORO DE LA UAM

La autonomía universitaria implica reconocer que las instituciones de educación superior cuentan con instrumentos propios para regular su funcionamiento, el cual requiere ser plenamente comprendido para ser cuestionado bajo sus propias reglas, que también deben entrar en discusión.

Afirmó el doctor José Lema Labadie, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), al participar con la ponencia “Criterios de reserva y confidencialidad de la información universitaria”, durante el Foro La reforma al Artículo 6o. Constitucional en las universidades públicas autónomas: un debate nacional.
 
El doctor Lema Labadie señaló que este aspecto cerrado, propio, autónomo de los procesos académicos sería “gravoso” y “dañino” si las universidades no encontraran formas de mostrar la viabilidad y pertinencia de tener procesos autónomos, no le rindieran cuentas a la sociedad en relación con el modo como definen sus lógicas y toman sus decisiones. 

El Rector General de la UAM sostuvo que las universidades son centros privilegiados del saber, que necesitan seguir siendo, en un orden complejo y competitivo, un referente certero de los procesos de formación de recursos humanos, de profesionistas con capacidades reales y con habilidades para el aprendizaje constante.
 
Advirtió que la autonomía universitaria es necesaria para resolver, bajo lógicas propias, la creciente complejidad que adopta la producción de saberes, su reproducción y transmisión. Son reglas propias las que definen las modalidades que permiten conformar grupos de trabajo especializados, los modos de resolver la calidad de una investigación o el impacto innovador de la misma.
 
Se trata de actividades universitarias que son medidas por indicadores que deben ser calibrados bajo las lógicas de la vida universitaria, pero que permiten transparentar qué, por qué y cómo se valora, y mostrar a la sociedad cómo operan los gastos, para qué son usados y cómo se toman decisiones al interior de la sociedad.
 
La UAM tiene desde su fundación –por disposiciones puntuales en su Ley Orgánica y por su propio desarrollo institucional– una tradición robusta, vigorosa que ha conservado durante  35 años, consistente en asumir la obligación de los órganos personales, de informar sobre las actividades académicas y administrativas con un doble propósito: permitir la evaluación de la situación en los órganos colegiados de la Universidad y ofrecer de manera pública un balance de los realizados por la Institución para la comunidad y para la sociedad a quien debe su existencia y su sentido.
 
Las prácticas, las operaciones institucionales relativas a la rendición de cuentas y transparencia al interior de la UAM y ante la sociedad le han permitido a esta casa de estudios procesar siempre dentro del marco legal e institucional, la creciente complejidad de la Universidad y proyectar sus actividades académicas hacia su fortalecimiento.
 
Se trata de una tradición que ha garantizado la consolidación de su proyecto educativo y es clave de la autonomía, siempre en busca del cumplimiento de los compromisos que como institución de educación superior tiene ante la sociedad mexicana.
 
El Rector Lema Labadie explicó que informar en la UAM, como una práctica concreta de rendición de cuentas y transparencia, tiene por objeto ofrecer a la comunidad universitaria los elementos necesarios para conocer la situación general de la Institución y proporcionarle las condiciones óptimas para participar de manera informada y racional en su desarrollo y en el efectivo ejercicio de la autonomía.
 
Los temas que más preocupan son los relacionados con el gasto y el presupuesto, que permiten mantener un control general y transparente sobre el ejercicio presupuestal y patrimonial universitarios, dijo.
 
Consideró que en la información reposa la capacidad de la Universidad para realizar sus procesos de planeación y sustentar de forma responsable el desarrollo futuro de la Institución.
 
El desarrollo de dispositivos legales y las operaciones institucionales de vigilancia y control administrativo, para lograr una efectiva rendición de cuentas y transparencia en el ejercicio de las funciones públicas, es una respuesta contra la inmoralidad e incluso lo ilegal, la corrupción y la apropiación privada de los recursos públicos.