Número 189
junio 25 2007
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VINCULAN CONSUMO DE DROGAS CON DEPRESIÓN; NECESARIO PREVENIR ADICCIONES EN LOS NÚCLEOS FAMILIAR Y ESCOLAR: ESPECIALISTAS DE LA UAM
El consumo de drogas ilícitas en el país ha aumentado a consecuencia del crecimiento de los núcleos depresivos en nuestra sociedad, pues “hoy en día el ciudadano tiene más elementos para no realizarse personal, existencial, afectiva y laboralmente que hace 20 años”, aseveró el maestro Roberto Salazar Guerrero, responsable de la Línea UAM de Apoyo Psicológico por Teléfono.
Entrevistado en ocasión del Día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, a celebrarse mañana 26 de junio, el maestro en psicología social de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) indicó que esta situación apunta a que el individuo con su grupo, pareja afectiva y núcleo familiar tiende a inclinarse y orientarse a la depresión.
La psicóloga Hilda Guzmán Hernández, de la Línea UAM de Apoyo Psicológico por Teléfono, sostuvo que las drogas han invadido el ámbito infantil en la medida en que los niños empiezan a vivir la frustración y el desencanto de ver a los padres sin trabajo o vivir en familias totalmente escindidas, sin comunicación, con mucha violencia e intolerancia. Por ello, agregó, es importante fomentar la prevención en el núcleo familiar y en la escuela, pero no sólo enfocado a controlar las adicciones, sino a toda la problemática que rodea las relaciones de familia.
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Los especialistas señalaron que algunos de los mitos que rodean el consumo de drogas se centran en que éstas constituyen un afrodisíaco que incrementan la actividad y el rendimiento sexual; que elimina la soledad; que proporciona poder y fuerza a quien la consume; que aumenta la productividad; así como también reivindica el mundo de las contradicciones y las injusticias sociales.
Sin embargo, aclararon que frente a estos mitos las realidades indican que las drogas inhiben la función y capacidad de respuesta sexual, pues tienen un efecto de determinada duración (ya sea alcohol, tabaco, cocaína, metanfetaminas o mariguana).
De igual modo, aseveraron, el consumo de drogas incrementa el sentimiento de vacío y soledad, ya que sólo posponen el enfrentar aquellos problemas que se originan por la depresión, aislamiento y baja de autoestima.
Las drogas también provocan bajo rendimiento, escolar, laboral y académico, pero además bloquean y limitan la capacidad creativa, fomentan la apatía porque cuando el efecto de la droga culmina se produce una sensación de cansancio, soledad, tristeza, depresión y angustia, abundaron.
Roberto Salazar sostuvo que detrás de un consumidor de una droga existe una personalidad caracterizada o definida por la depresión, la cual hace más o menos susceptible a la persona para que consuma determinada sustancia.
Aseguró que la droga aumenta los fracasos escolares y académicos, por lo que genera individuos poco habilitados para desenvolverse en la sociedad, además de que favorece el deterioro de las funciones físicas y mentales, relaciones afectivas y familiares.
Los especialistas comentaron que el tema de la drogadicción tiene que ver con la farmacodependencia, a la que definieron como un estado físico y psíquico originado por la interacción entre un sujeto y un fármaco o una droga, “en la que se presentan modificaciones biológicas y emocionales que conllevan a este deseo apremiante, rápido y angustioso de ingerir nuevamente drogas con el fin de experimentar sus efectos y eliminar momentáneamente el malestar o el dolor producido”.
“Esta farmacodependencia tiene que ver con trastornos de la personalidad que puede culminar con el desarrollo de enfermedades mentales transitorias o que se produzcan trastornos irreversibles y permanentes que pueden incluso ocasionar la muerte”, añadieron.
Entre las características para determinar a un farmacodependiente se encuentran el que la persona muestra una ruptura en los procesos de comunicación social, familiar o con su medio escolar; si es estudiante el ausentismo y fracaso escolar; también exhibe un desinterés por todo lo que le rodea; presenta una disminución afectiva.
Pero también el consumidor de drogas presenta una clara tendencia a volverse introvertido, a asilarse y rechazar la vida grupal, familiar y social; regularmente tiene una baja tolerancia a la frustración y a la incapacidad para la demora; así como, una fuerte tendencia a evadir la realidad y a transgredir lo prohibido, a desafiar la autoridad o saltarse las normas.
Según la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNOCD) por cada dólar invertido en tratamiento y prevención de abuso de drogas se ahorra de siete a 10 dólares de gastos en materia de salud y delincuencia relacionados con este problema.
El 26 de junio, Día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, fue establecido por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 1987, para recordar el objetivo convenido por los estados miembros de crear una sociedad internacional en la que no se usen indebidamente las drogas. El eslogan que acompañará la iniciativa este año será ¿Controlan las drogas tu vida? Tu vida. Tu comunidad. No hay espacio para las drogas.