Perspectiva

Semanario de la UAM

26 de mayo de 2003

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Recuerdan la firme postura diplomática
de México ante la invasión alemana
a Austria, en 1938

UNO DE LOS pasajes más importantes de la política exterior mexicana se presentó en marzo de 1938, cuando México protestó y se opuso, en la Sociedad de las Naciones, a la invasión alemana en Austria.

A 65 años de tal hecho, la Asociación de Escritores Israelitas de México, A. C., la Embajada de Austria en México y nuestra Universidad realizaron el encuentro “Anschluss: México ante la anexión de Austria en 1938”, en la Galería Metropolitana.

En el acto, el doctor Miguel Marín Bosch, investigador del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, señaló que en aquel entonces, nuestro país, por conducto de su representante en ese organismo, Isidro Fabela, ya había prefigurado las líneas de su política exterior antiintervencionista al condenar, desde 1936, la invasión de Italia a Etiopía y el golpe de Estado perpetrado por Francisco Franco en España para derrocar al gobierno republicano.

Hacer lo correcto

El gobierno de México insistió en que la única manera de conquistar la paz y evitar nuevos atentados internacionales, como los de Etiopía, España y Austria, era cumplir con las obligaciones que imponen los pactos, los tratados suscritos y los principios del Derecho Internacional.

“La clave de la actitud asumida entonces por México en la Sociedad de las Naciones y luego en la ONU con Luis Padilla Nervo, Alfonso García Robles y Jorge Castañeda padre, fue muy sencilla: hacer lo correcto legal y/o moralmente”, apuntó.

Tras mencionar que es importante que los actuales dirigentes de la política exterior mexicana recuerden de vez en cuando sus capítulos más ilustres, el diplomático afirmó que “en política exterior no siempre hemos hecho lo correcto, porque a veces nos hemos dejado llevar por un pragmatismo mal concebido que a menudo nos orilla a un silencio que Fabela jamás hubiera aceptado”.

Engranaje de infamias

Ante algunos sobrevivientes de la Anschluss (integración de Austria al Tercer Reich) y miembros de la comunidad austriaca en México, el doctor Juan María Alponte, catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, mencionó que es imposible entender el episodio fuera de su contexto histórico.

El comentarista del Instituto Mexicano de la Radio consideró que con el siglo XX comienza la persecución totalitaria y la discriminación a escala mundial, pero que inicia sobre todo con la detención, en 1894, de Alfred Dreyfuss, judío apresado por el gobierno alemán.

Este hecho es terrible, explicó el escritor, porque se persigue a un hombre judío y en nombre de esa aberración se crea y genera uno de los debates más importantes e interesantes que conocerá el siglo XX: la creación o destrucción de la personalidad humana, la defensa o no de las libertades y los derechos, de las diferencias y las culturas. Por lo tanto, añadió, el siglo XX es un engranaje de infamias, que ha durado hasta el día de hoy.

El doctor Michael Desser, ministro de la Embajada de Austria en México, aseveró que su país está agradecido con México, no sólo porque fue uno de los pocos que se opusieron a la invasión alemana a su nación, sino porque desarrolló una política de asistencia a los refugiados del fascismo y nazismo en Europa.

Destacó la labor de Isidro Fabela, quien jurídica y diplomáticamente protestó contra la anexión austríaca a Alemania. / Javier Solórzano

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