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Número 794
12 de noviembre de 2018

CONFIGURA LA HFG ULM UN MODELO EDUCATIVO INNOVADOR Y VIGENTE

*Marcela Quijano Salas dictó la conferencia de apertura del programa A 100 años de la fábula y a 50

de la utopía
 
*La UAM conmemora la clausura de la HfG-Ulm y el centenario de la inauguración de la Bauhaus

 

 

El cambio radical en la tecnología y la industria indujo la producción en masa que transformó el oficio del diseñador en una profesión mucho más compleja, por lo que fue imprescindible incorporar bases científicas que respaldaran el proceso proyectual para dar paso a soluciones a las nuevas problemáticas, subrayó la maestra Marcela Quijano Salas, curadora del Archivo de la Hochschule für Gestaltung Ulm (HfG-Ulm).
 
En la conferencia magistral HfG Ulm, un modelo pedagógico vigente enfatizó que dicha institución sería la primera en ocuparse de esa misión, al gestar otras vías de formación académica a partir de la integración de talleres con áreas sociales y de vivienda, tanto para profesores como para estudiantes.
 
De esa manera “se consolidó como un planteamiento arquitectónico orientado en el campus universitario de la tradición estadounidense que combinó la teoría y la práctica con ciclos de cine, exhibiciones, conferencias y convivencias, que fomentan un colectivo cercano”, recordó.
 
Durante su intervención –que abrió el programa A 100 años de la fábula y a 50 de la utopía, conmemorativo de las cinco décadas de la clausura de la Hochschule für Gestaltung Ulm (HfG-Ulm) y el centenario de la inauguración de la Staatliche Bauhaus (Bauhaus)– mencionó que la primera se había caracterizado por dotar de estructura y contenido al entorno, como señalaría Tomás Maldonado en 1964, su segundo rector y uno de los protagonistas de la renovación plástica de la década de 1940 en Argentina.
 
De acuerdo con la ex codirectora de la HfG Ulm, este espacio logró colocarse en apenas 15 años a la vanguardia en dicha disciplina y fue “concebido como un proyecto de civilización para los seres humanos, pensando en soluciones innovadoras para que la labor de los ingenieros tuviera mayor sentido, por lo que emitieron una declaración para establecer su compromiso con la sociedad”.
 
Más allá de seguir modas o pretender ser atractivos comercialmente, sus integrantes se preocuparon por fomentar la elaboración de productos funcionales, mediante exposiciones itinerantes que propagan la buena forma y publicaciones que de inmediato tuvieron efecto en el consumo de bienes durante los primeros años de reconstrucción en Europa, después de las dos guerras, apuntó en el Auditorio Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez de la Rectoría General de la UAM.
 
Además recordó que esta celebración de carácter internacional “demuestra la importancia de rescatar una tradición viva, pues ambas instituciones están dedicadas al desarrollo de la cultura e incluso lograron vincular su quehacer en beneficio del medio ambiente y, pese a su breve historia, constituyeron modelos de enseñanza sólidos”.
 
En el acto inaugural el doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector general de la Casa abierta al tiempo, destacó que ambas escuelas han ocupado un lugar fundamental en la historia occidental y en la evolución de las ciencias y artes para el diseño, “un área básica de esta universidad, que celebrará el próximo año su 45 aniversario y ha logrado trascender el esquema tradicional gracias a su modelo académico, fundamentado en campos de conocimiento” como el que nos ocupa.
 
“Aquellas instituciones gestaron los cambios paradigmáticos de la educación para el diseño en el siglo XX y hasta nuestros días es considerada heroica, por lo que la clausura, en primera instancia de la Bauhaus, es calificada como una de las peores decisiones de política educativa y cultural que se han tomado en Alemania, por lo que esta vez nos congratulamos de rememorarlas”, manifestó.
 
El doctor Aarón José Caballero Quiroz, profesor-investigador de la Unidad Cuajimalpa de la UAM, explicó que entre las principales motivaciones que llevaron a la organización de esta conmemoración –que durará seis meses, hasta el 27 de mayo– están la revisión profunda del significado, tanto de la arquitectura como del diseño, prácticas incluyentes que se ejercen en la cotidianidad y, acaso, la refundación del papel de estas labores”.
 
El doctor Álvaro Julio Peláez Cedrés, secretario de la Unidad Cuajimalpa de la UAM, refirió que desde los orígenes del Circulo de Viena y de la así llamada concepción científica del movimiento de la Bauhaus –derivada de una importante escuela de arquitectura que está por celebrar un centenario de su apertura– “podemos rescatar parte de su espíritu, pues animó conexiones con la filosofía científica en particular.
 
“Las circunstancias en que esos modernos arquitectos y filósofos vivieron no son tan distintas a las nuestras, ya que por desgracia compartimos muchas calamidades: la religión y la metafísica, el nacionalismo y el racismo, el autoritarismo y la violencia de derecha e izquierda, pero por ello aún tiene sentido la forma de vida común que las rechaza, en virtud de que todavía tenemos el arte, la ciencia y la filosofía: sólo falta la voluntad de construirlos”, concluyó.
 
A la actividad acudieron también el doctor Rodolfo Suárez Molnar, rector de la Unidad Cuajimalpa; el maestro Octavio Mercado González, director de la División de Ciencias de la Comunicación y Diseño, además de alumnos y profesores de la Licenciatura en Diseño de esa misma sede académica.