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Número 730
22 de octubre de 2018

EL ÁREA URBANIZADA AUMENTÓ 80% EN EL ÚLTIMO SIGLO

*Consume suelo a mayor velocidad que el crecimiento poblacional, sostuvo Juan Felipe Ordóñez

 

 

Las ciudades consumen suelo a mayor velocidad que el crecimiento poblacional: el número de habitantes en el mundo aumentó 12 por ciento, contra 80 por ciento del área urbanizada en el último siglo, sostuvo el arquitecto Juan Felipe Ordóñez Cervantes, al participar en los Foros Problemas Metropolitanos: Acciones para su atención con el tema de Vivienda. Repensar la Metrópoli III.
 
En el caso de México, el fenómeno es muy parecido porque la cifra de pobladores se duplicó, mientras las metrópolis se expandieron ocho veces, subrayó el investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
 
Sobre este fenómeno la Organización de las Naciones Unidas ha señalado algunos aspectos que es necesario cuidar, entre ellos tener planificadores más inteligentes y proactivos que atiendan el desarrollo territorial y encuentren nuevas maneras de canalizarlo, “dentro del espacio geográfico, creando infraestructura de transporte y agua”, entre otros servicios para que los asentamientos humanos tengan niveles de vida adecuados.
 
La segunda recomendación tiene que ver con un cambio de paradigma, al entender las ciudades como policéntricas, con un megacentro que está en proceso de modificarse y ahora “son centros interconectados donde ya no existe el área metropolitana con un gran núcleo”.
 
Una tercera encomienda plantea atender los asentamientos no planificados, que conforman la mayor extensión urbana, siguen patrones distintos al del mercado y generalizan esquemas de exclusión, y generar políticas claras que atiendan estos asuntos.
 
En el Foro –organizado con el Consejo Regional del Área Metropolitana (CRAM) de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), en el marco de la Cátedra Luis Unikel Spector y el Programa de Investigación en Estudios Metropolitanos (PUEM)– dijo que a los estudiantes de hace décadas “nos instruían para hacer crecimiento de ciudad y hoy es necesario formarlos para crecer dentro de la urbe ya existente”, lo que implica un cambio de modelo en la manera de formar a los profesionales vinculados con los temas del desarrollo urbano.
 
En la mesa Ciudad compacta, realizada en la Rectoría General de la UAM, la maestra Tania Guerrero Ríos, académica de la University College London, señaló que de 2000 a 2012 hubo un cambio importante en la política de vivienda y se decidió construir más de un millón de casas mediante un esquema financiero “sin importar dónde”.
 
Con el cambio de gobierno se modificó el discurso y se propuso combatir la expansión urbana, generando políticas para canalizar el crédito en la materia y apareció el concepto de “ciudad compacta”, instrumentándose los polígonos de control de crecimiento de alrededor de 380 urbes del país.
 
Con este lineamiento de contención, en el cual se plantean estrategias de densificación, se busca limitar o condicionar el subsidio a la vivienda de interés social a distintas áreas dentro de las ciudades y se reconoce a este tipo de habitación como uno de los factores que causa dispersión de las urbes.
 
Los perímetros de contención aplican para más de 300 metrópolis en el país, sin embargo aunque tienen cualidades y defectos “en realidad no son instrumentos de planeación”, porque han surgido a partir de la Comisión Nacional de Vivienda, con la idea de ordenar los sitios donde se otorgarían los subsidios y evitar otorgarlos a edificaciones lejanas de los centros urbanos.
 
Uno de los cuestionamientos a esta política fue que los polígonos se actualizan anualmente, lo que los hace vulnerables a la ampliación por parte de ciertos sectores como los desarrolladores privados.
 
La maestra Claudia López Salgado, investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de México, expuso que por lo general se ha visto la densificación de las ciudades como una solución pertinente para el desarrollo y contra la urbe dispersa, sin embargo produce también exclusión de familias que no cuentan con los recursos para acceder a una vivienda en la metrópoli.
 
Ante la complejidad que implica la realidad urbana, es necesario generar procesos creativos que conduzcan a la solución de los problemas en la dinámica citadina, más allá de la densificación.