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Número 674

29 de diciembre de 2020

EL T-MEC MANTIENE INTACTOS PRIVILEGIOS DE UN GRUPO SELECTO DE MINERAS

*Académica de la UAM participó en el Conversatorio virtual: Implicaciones ambientales del T-MEC

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) “hay un continuismo minero que mantiene intactos privilegios de un grupo selecto” de empresas extranjeras y nacionales que se han adueñado de gran parte del territorio nacional, apuntó la doctora Aleida Azamar Alonso, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

Esas firmas exploran-explotan entre 12 y 20 por ciento en diversas regiones, pero podría crecer hasta 70 por ciento, porque el país tiene un potencial geológico notable en yacimientos de oro, plata, cobre y litio, lo que restringe posibles cambios futuros con este nuevo convenio firmado el pasado primero de julio.

 

Por ello “deben exigirse medidas en favor de las instituciones y las poblaciones que registran un impacto social” por esa actividad, incluidos fundaciones y colectivos, además de que en el Senado está a discusión “que se modifique la Ley Minera y que esta práctica sea prohibida en áreas naturales protegidas”. 

 

Algunos puntos en materia de responsabilidad social y protección medioambiental y cultural por parte de las mineras fueron agregados, pero son insignificantes para el bienestar de las comunidades y “la normatividad en vigor carece de un marco que exija estudios de impacto social, en los mismos términos” que en el aspecto ecológico, ya que muchas veces son realizados por las mismas corporaciones o avalados por sus aliados, precisó la académica del Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco.

 

El USMCA –por sus siglas en inglés– se está utilizando o se usará como una herramienta de protección a las empresas y se desconoce “la situación legal de cerca de 40 por ciento de las concesiones” en el ramo, expresó en el Conversatorio virtual: Implicaciones ambientales del T-MEC, moderado por la doctora Leticia Merino Pérez, académica de la Universidad Nacional Autónoma de México. 

 

Con el nuevo tratado es necesario fortalecer la redistribución y las exigencias para que el producto de las actividades sea invertido en desarrollo local, ya que casi todos los recursos se han destinado a infraestructura para extraer los minerales y un punto importante consiste en otorgar mejores salarios, pues apenas uno por ciento tiene un empleo formal.

 

También deben establecerse pautas para garantizar toda la operación bajo parámetros de sustentabilidad y respeto a la autonomía de las comunidades indígenas y urbanas, así como para evistar accidentes. El Servicio Geológico Mexicano debe ser facultado para el desarrollo de estudios de impacto social y la Secretaría de Economía para cancelar concesiones en casos de conflicto con los principios de bienestar general.

 

La doctora Malin Jönsson, coordinadora de la Fundación Semillas de Vida, coincidió con Azamar Alonso respecto de que el T-MEC es un continuismo del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), al provenir de un modelo económico neoliberal que tiene en el centro el comercio y la inversión extranjeros.

 

Audio del Conversatorio.