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Número 415
13 de junio de 2018

EL NEÓLOGO FELIPE EHRENBERG, UN HOMBRE DE MÚLTIPLES DIMENSIONES

*Colegas y amigos participaron en mesa redonda en la Galería Metropolitana
 
*En la UAM se llevará a cabo el próximo 19 de junio un ciclo de cine que incluirá los filmes donde actuó

 

Felipe Ehrenberg transitó muchos mundos por su capacidad de visualizar el universo ordinario, pero también por combinar un halo de quien no es de aquí y puede pasar por todas las clases sociales con enorme sentido del humor, comentó el director y productor mexicano Alejandro Springall.
 
El director del filme Santitos se reunió junto con amigos y colegas del autodenominado neólogo con el objetivo de recordar su obra y trayectoria editorial y en el séptimo arte, haciendo especial énfasis sobre su participación en la cinta Crimen delicado, dirigida por el brasileño Beto Brent en 2015, una adaptación cinematográfica de la novela de Sergio Sant´Anna con el mismo nombre.
 
Muchas de sus ideas para la producción en cine fueron retomadas para otras producciones por lo que dejó un legado. “Era un hombre lleno de testosterona, pero al mismo tiempo cálido y dulce”, y será recordado por su rostro tan esculpido y bien definido que tanto quería la cámara, dijo al participar en la mesa redonda Felipe Ehrenberg y el cine, realizada en la Galería Metropolitana de la UAM.
 
La actriz Lilia Soto Aragón expresó que al conocerlo quedó fascinada ya que “era como la versión mexicana de Indiana Jones y no tenía vergüenza de nada, se llevaba bien con el señor que controlaba el tránsito, con un primer actor o con los locutores cursis de la radio, así que cuando me pidieron que sugiriera a alguien para la imagen de la marca de cigarros Marlboro, lo recomendé y quedó como su figura principal”.
 
También rememoró que “cuando hicimos una fotonovela para biombo negro interpretó a un médico loco y demostró una capacidad lúdica brutal y un talento natural para medirse ante quien fuera, no sólo en el cine”.
 
Jorge Sánchez Sosa, director general del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), lo recordó siendo miembro de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana, “allí inició un proyecto de cine móvil y pude percatarme de lo bien integrado que estaba con aquella comunidad, íbamos visitando distintos pueblos y todo ese trabajo me sorprendió”.
 
Ehrenberg se asumía con diferentes rostros, máscaras y dimensiones, había que seguirle el trote y quedé atrapado por “su interés y ansiedad por entender a México, su complejidad”.
 
También rememoró las reuniones sociales sostenidas en su casa, al lado de su esposa Lourdes Hernández, siempre en un afán por seguir trabajando en beneficio de la difusión de la cultura. “Lo extraño y qué bueno que estamos aquí celebrándolo”.
 
El cineasta Felipe Cazals afirmó que su amistad rebasó el set de grabación, ya que se fincó al lado de un grupo de gente con profunda admiración por el Bacardí blanco con Coca-Cola, por lo que “podía comportarse a la altura de las circunstancias y todas sus conversaciones era contestatarias, nunca estaba de acuerdo, siempre proponía algo imposible de hacer”.
 
Como parte de su ironía solía inventar nombres de escritores o circunstancias en exposiciones para confundir a sus interlocutores, con la intención de que alguien le dijera que todo eso era mentira y así él pudiera seguir abundando y confundiendo a su auditorio.
 
“Su obra incluye detalles de cuantiosa finura, implica mucho trabajo y si lo observas a detalle es casi microscópico. Detrás del atropello de la vanguardia había un hombre muy seguro, capaz y dedicado que no se parecía a su presencia diaria”, sostuvo.
 
Durante la actividad realizada como parte de ¡La última y nos vamos!, exposición-homenaje por el primer aniversario luctuoso del artista conceptual, la viuda de Ehrenberg, Lourdes Hernández Fuentes, presentó un video hecho por Beto Brent y el guionista Marçal Aquino quienes comparte su experiencia al haberlo conocido.
 
En el audiovisual lo describen como un personaje por sí mismo, “un maestro incidental a la película, como realidad entrando en escena”, ya que era alguien a quien le gustaba exponerse ante la prensa y emitir sus ideas, atento a las redes sociales, no tenía el menor pudor al enfrentar las cámaras e interpretando un artista aunque no fuera él. Fue ambivalente, se confundía entre lo real y lo imaginario, eso sirvió para eliminar esas fronteras.
 
A partir del próximo martes 19 de junio, a las 17:00 horas, en la Galería Metropolitana –ubicada en la calle de Medellín 28, Roma Norte– se llevará a cabo un ciclo de cine que incluirá los filmes donde actuó y que iniciará precisamente con la proyección de Crimen delicado.