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Número 409
11 de junio de 2018

ES LA UNIDAD LERMA UN LABORATORIO PARA EL DESARROLLO CIENTÍFICO

*José Mariano García Garibay participó en Panorama UAM. Conversaciones con los rectores de las unidades académicas
 
*El programa fue transmitido por UAM Radio 94.1 FM

 

El entorno de la Unidad Lerma de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) comprende un amplio laboratorio por sí mismo rodeado de Ciénegas donde se estudia al ajolote como especie endémica y cuyo contexto social permite profundizar con fuerza en la constitución cultural, política y social de los pueblos originarios, subrayó el doctor José Mariano García Garibay.
 
El Rector de esa sede universitaria desde el 6 junio pasado intervino en la tercera emisión del programa Panorama UAM. Conversaciones con los rectores de las unidades académicas, transmitido por UAM Radio 94.1 FM, resaltando las fortalezas del campus, nueve años después de haber sido creado, por primera fuera de la Ciudad de México: en una de las entidades más pobladas y con capacidades limitadas en cuanto a opciones educativas.
 
“He colaborado a lo largo de 30 años en esta institución, donde he hecho mi carrera de investigador, por eso sé que Lerma es un proyecto viable al que he visto desde que fue un embrión cuando fui invitado a participar en su fundación por el doctor José Lema Labadie y luego al llevarse a discusión al Colegio Académico. Posteriormente tuve la suerte de ser el director fundador de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud”, refirió.
 
El modelo académico está sustentado en la interdisciplina con ejes transversales, incluida la sustentabilidad, y “desde el planteamiento de sus primeras licenciaturas se dibujaron las líneas de indagación, de acuerdo con las ideas fundacionales que los profesores hicieron suyas con un sello que ha emitido el eco del sistema trimestral, la libertad de cátedra y la relación entre docencia y trabajo científico, distinguiendo a la Casa abierta al tiempo.
 
Esos primeros planes de estudio fueron en Biología Ambiental, Políticas Públicas e Ingeniería en Recursos Hídricos, esta última necesaria debido a la problemática mundial respecto de ese recurso, con el objetivo de formar profesionales en el tratamiento de aguas residuales y el levantamiento de obras civiles para mover, gestionar o movilizar el agua.
 
Entrevistado por los doctores Lucía Tomasini Bassols y Javier Velázquez Moctezuma, profesores-investigadores de las unidades Azcapotzalco e Iztapalapa de la UAM, respectivamente, García Garibay externó que una de sus principales preocupaciones es otorgar al plantel una mejor infraestructura que permita el correcto desarrollo docente y de formación de recursos humanos.
 
“Esta Rectoría tendrá que ser muy creativa e imaginativa para buscar otras fuentes de financiamiento pues ya hay una segunda etapa de aulas ligeras, con lo que se incrementó el número de asientos para los alumnos y se cuenta con cafetería y una biblioteca mejor equipada”.
 
No obstante la construcción de los edificios definitivos enfrenta problemáticas vinculadas con el subsuelo y permisos en las estructuras de la obra, aunque no descartó que en el mediano plazo la comunidad esté disfrutando de la sede definitiva.
 
García Garibay llamó a los investigadores de las cuatro sedes académicas a intensificar sus esfuerzos de colaboración con la Unidad Lerma que “necesita de sus unidades hermanas, pero al mismo tiempo podemos aportar mucho y la vinculación estrecha podría ser un primer paso, ya que debemos reconocernos como una universidad que a pesar de estar dividida en cinco frentes cuenta con la misma capacidad científica”.
 
Este modelo educativo “es muy interesante y si no se ha visto cristalizado ha sido por la falta de apoyos económicos gubernamentales, como sucede con el resto de las instituciones públicas de educación.
 
Lo que ha caracterizado la Unidad es su pequeña pero sólida comunidad de jóvenes académicos, entusiastas y comprometidos que la han colocado como una puerta de entrada al Estado de México y nutrido de esa entidad, por lo que debe ser un puente de vinculación de la universidad en su conjunto, que es una de las más ricas del país.
 
“Estamos seguros de que podemos contribuir en su beneficio como lo hemos hecho hasta ahora con el Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (Comecyt), pero estos lazos deben impulsarse todavía más”.
 
El doctor García Garibay externó su interés por promover mayores espacios para el aprendizaje de lenguas extranjeras y el desarrollo de actividades culturales en sitios históricos o significativos de la región, y agregó que el uso de las nuevas tecnologías también puede convertirse en herramienta que posibilite su crecimiento, con el fin de combatir sus necesidades de mayores laboratorios físicos.
 
En materia de posgrados manifestó que se están realizando esfuerzos incipientes con la incorporación al Doctorado en Ciencias Biológicas y de la Salud, de carácter interinstitucional e informó que están por aprobarse dos más para las Divisiones de Ciencias Básicas e Ingeniería y de Ciencias Sociales y Humanidades, los cuales “en breve estarán funcionando y continuaremos avanzando en crear programas más específicos”.