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Número 396
29 de julio de 2020

LA OPTOGENÉTICA, TÉCNICA DE ALTA PRECISIÓN PARA ESTUDIAR

LA ACTIVIDAD DEL CEREBRO

*Puede estimular o inhibir el funcionamiento de una neurona en particular, sustituyendo el uso de electrodos


 

La optogenética ha revolucionado la neurociencia ya que permite estimular o inhibir el funcionamiento de una neurona en particular, reemplazando el uso de electrodos, que por su grosor no permitían conocer la cantidad de neuronas intervenidas, expuso el doctor Daniel Osorio Gómez.

 

En la Unidad Lerma de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) el especialista explicó que al combinar métodos genéticos y ópticos para estudiar actividades de células vivas es posible tener un control más preciso de los registros electrofisiológicos y la actividad eléctrica en el cerebro.

 

Esta técnica consiste en administrar en las células cerebrales un virus benigno que contiene proteínas fotorreceptoras –denominadas opsinas– cuya información genética proviene de algas fotosensibles. 

 

Así, las de tipo neurales se vuelven sensibles a la luz y las proteínas que actúan como interruptores, encienden o apagan las neuronas en función de los haces de luz enviados en milisegundos que pueden estimular o suprimir determinados pensamientos o recuerdos.

 

El profesor del Departamento de Biología Celular de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) apuntó que existen receptores ionotrópicos y hepatotrópicos que se diferencian por la velocidad y pico de activación, así como por la longitud de onda a usar para que las neuronas disparen. 

 

“Ahora para hacer un experimento busco qué proteína necesito, en qué lugar la voy a expresar y con qué laser la activaré para diseñar mi protocolo de manera eficiente”. Con esta metodología el investigador estudia procesos como la memoria, la depresión, las adicciones y la ansiedad. 

 

El Premio Nobel de Medicina en 1962 Francis Crick –por sus descubrimientos sobre la estructura del ADN– reconoció y propuso que el mayor reto de las neurociencias era controlar una neurona sin que las otras respondan y que mediante la luz era probable realizar esa acción.

 

Así, la optogenética permite conocer formas nuevas para evaluar el funcionamiento del cerebro y aprender los procesos cognitivos para psicólogos, pero también es de utilidad para los biólogos.

 

“Con los avances de la ciencia ahora sabemos que este órgano tiene neuronas y funciona por medio de la electricidad, pero en la historia no ha sido tarea fácil advertir su funcionamiento, pues para aliviar los fuertes dolores de cabeza o migrañas de los primeros pacientes se hacían trepanaciones para liberar los espíritus”. 

 

En el Libro de los muertos de los antiguos egipcios el corazón era considerado el almacén de toda la cognición y sentimientos buenos, mientras que Hipócrates creía que había un equilibrio entre cuatro tipos de elementos: flema, sangre y bilis amarilla y negra, y Aristóteles sostenía que el corazón era el generador de sentimientos y el cerebro un radiador que enfriaba el sistema para tener pensamientos racionales”, concluyó Osorio.