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Número 348
26 de junio de 2020

EL PROYECTO DE ENSEÑANZA REMOTA DE LA UAM,

UNA POSIBILIDAD PARA ESTAR JUNTOS Y FUNCIONANDO

*Los alumnos siguen estudiando en un espacio virtual y la Institución se mantiene abierta,

aun con sus edificios cerrados

 

*El conversatorio sobre el tema se realizará el día 29 de junio, a las 12:00 horas, por Facebook Live


 

El Proyecto Emergente de Enseñanza Remota (PEER) –instrumentado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) para continuar con sus actividades académicas en el contexto de la pandemia de COVID 19– ha significado un gran esfuerzo para la colectividad, pero también “nos ha permitido enfrentar una situación inédita y disruptiva en nuestras labores”, y seguir funcionando pese al alejamiento físico, señaló la doctora Esther Morales Franco. 

 

Al anunciar la realización del Conversatorio Virtual Comunidad UAM, a celebrarse el próximo 29 de junio, expuso que este programa es un marco de acción que a pesar de la limitante de la no presencialidad “nos permite estar cerca, seguir juntos y funcionando, pues la mayoría de nuestros alumnos se ha mantenido en clase gracias al PEER”. 

 

La integrante de la subcomisión de Monitoreo y Seguimiento, perteneciente a la Comisión de diagnóstico y estrategia para la docencia en la contingencia, dijo que uno de los avances preliminares es que los jóvenes siguen estudiando en un espacio virtual y puede decirse que las aulas siguen trabajando, lo que habla de que la UAM se mantiene abierta a pesar de que sus edificios se encuentren cerrados. 

 

La también investigadora del Departamento de Estudios Institucionales de la Unidad Cuajimalpa precisó que la subcomisión ha dado seguimiento a algunos indicadores estadísticos en los que se destaca un “aumento considerable” de 30 por ciento de alumnos que decidió, dentro del PEER, inscribirse a exámenes de recuperación, respecto de los anotados para los trimestres de otoño de los años 2018 y 2019.

 

Además, hay un incremento considerable en niveles de aprobación, pues en términos promedio “estábamos oscilando entre 70 y 73 por ciento del total de jóvenes que presentan evaluación de recuperación y se avanzó tres o cuatro puntos porcentuales, lo que no es cosa menor, porque significa que pasaron y pudieron continuar con sus estudios”.

 

La matrícula con carga académica se ha mantenido en 95 por ciento, dado que otro porcentaje de estudiantes no tiene carga académica debido, entre otros factores, a que se encuentra desarrollando su tesis, idónea comunicación de resultados, trabajos terminales, entre otros. 

 

Todo lo anterior “es gratificante porque los alumnos asumieron el reto de continuar a pesar de las difíciles circunstancias que enfrentamos como universidad” y para ello la Institución debió garantizar gran cantidad de cursos para hacer posible la enseñanza remota y, en ese sentido, reconoció el papel desempeñado por los profesores, quienes “de una manera muy valiente han asumido el reto de cambiar o tratar de llevar nuestra experiencia docente a la modalidad remota”. 

 

La doctora Morales Franco destacó la relevancia de que la UAM contara con la infraestructura tecnológica necesaria para impulsar el proyecto y comentó que antes de la aprobación del PEER se formó una comisión de la Rectoría General para realizar un diagnóstico en los ámbitos tecnológico, administrativo y relacionado con la planta académica, reconocida por su excelencia formativa. 

 

Tal vez programas como éste, no habían sido visibilizados por la inercia presencial característica del modelo educativo de la UAM, pero “las capacidades para llevarlos a cabo estaban ahí”, ya que las unidades académicas han hecho un esfuerzo enorme para fortalecer la docencia con el apoyo de las tecnologías, conscientes de que “no se trata de adaptar la enseñanza a las tecnologías, sino de utilizar lo mejor de éstas para mejorar la instrucción”. 

 

Las capacidades académicas como núcleo central, de la mano del personal administrativo que tiene a su cargo el soporte operativo y la infraestructura tecnológica han permitido impulsar al PEER y con ello mostrar que la Casa abierta al tiempo pudo responder a circunstancias tan complejas como una pandemia, que todavía no termina, apuntó la investigadora.

 

Entre los aspectos del funcionamiento del proyecto emergente en los que debe ponerse mayor atención, la doctora Morales Franco destacó el relacionado con el tejido social que configura a la población de la UAM. 

 

Esta experiencia de responder en un primer momento ante una circunstancia que “nos llegó como una ola, como un tsunami que pudo generar estrés, presión y agotamiento emocional, por estar en un entorno que nos aflige; por ello es necesario fortalecer nuestro tejido social”.

 

El propósito del Conversatorio Virtual Comunidad UAM es reconocer que “somos una colectividad que genera un contexto social cuya finalidad es la educación”, con una base profunda en el encuentro que ocurre en las aulas y en los pasillos, pero que hoy “no lo tenemos por el distanciamiento físico” y a pesar de ello “estamos cerca socialmente a través de la vida universitaria”.  

 

El objetivo es compartir las experiencias en el contexto del PEER, porque a partir de la escucha de las vivencias de otros “podemos propiciar una narrativa más colectiva y profundizar sobre nuestras reflexiones”.

 

El conversatorio se llevará a cabo el día 29 de junio, a las 12:00 horas, por Facebook Live y en él participarán 30 miembros de la comunidad, 15 alumnos y 15 académicos; un profesor y un estudiante de cada división de todas las unidades.

 

Además, mediante correo electrónico exPEERiencias@correo.uam.mx, se recibirán los testimonios de docentes y jóvenes para integrarlas en esta narrativa colectiva con la que se realizará un informe por parte de la subcomisión.

 

Audio de la entrevista.