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Número 341
24 de junio de 2020

LA UNIDAD IZTAPALAPA DE LA UAM DISPONE DE INSUMOS PARA IMPARTIR EDUCACIÓN A DISTANCIA

*Ese campus efectuó el Foro: Recursos institucionales presentes y futuros para la educación remota: orientaciones y límites
 

 

La Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) cuenta con todos los insumos para impulsar la formación a distancia y, a partir de la experiencia acumulada con el Proyecto Emergente de Educación Remota (PEER), afronta el reto de ofrecer sus servicios electrónicos en un sistema integrado, señalaron los coordinadores de información, cómputo y enseñanza virtual de esa sede académica.
 
El doctor Jesús Zavala Ruiz, investigador del Departamento de Economía, recordó que gracias a un esfuerzo colaborativo ha sido posible la impartición del PEER en la Casa abierta al tiempo, durante el trimestre 20-I en curso.
 
El moderador del Foro: Recursos institucionales presentes y futuros para la educación remota: orientaciones y límites remarcó la necesidad de analizar las herramientas digitales de mayor uso por alumnos y docentes, ya que se han vuelto imprescindibles en trámites administrativos y sistemas de información asíncrona y síncrona, biblioteca, acervo disponible, además de la plataforma Virtuami, entre otras.
 
El doctor Cesáreo Morales Velázquez, titular de Educación Virtual, dijo que desde las distintas instancias es posible aportar ideas para lidiar con la contingencia sanitaria por la pandemia del coronavirus COVID-19 y responder a los requerimientos del Proyecto, ya que este es el momento de que todas las unidades de la UAM posean programas que utilicen las tecnologías de la información y la comunicación en la docencia, implementando modalidades a distancia en los planes de estudio.
 
Virtuami brinda opciones a los académicos y una serie de tutoriales para jóvenes, por lo que representa un apoyo específico para crear ambientes pedagógicos, refirió.
 
La maestra Maricela Jiménez García, coordinadora de Servicios Documentales, dijo que al iniciar la emergencia, este espacio se dio a la tarea de revisar con qué acervos contaba para alentar las tareas de la comunidad y concluyó “que no partíamos de cero, porque teníamos productos en operación desde hacía tiempo”, por ejemplo, el catálogo en línea colocado en el portal de la Biblioteca y que es la llave de acceso para consulta de los estudiantes, tanto de materiales impresos como electrónicos.
 
La Biblioteca Digital UAM compendia información de la Institución, así como bases de datos, libros, revistas, gran variedad de laboratorios que apuntalan la docencia y productos en línea que refuerzan algunos impresos; también se han habilitado textos en español que son parte de la demanda de los matriculados en los niveles de licenciatura y posgrado.
 
Dicha oficina tiene en resguardo el repositorio institucional de la producción académica para hacerla de acceso abierto, dijo la maestra Jiménez García.
 
El coordinador de Servicios de Cómputo, Braulio Alberto Cusi Lara, dijo que las salas de atención a usuarios, el centro de datos que mantiene todas las prestaciones institucionales y las asistencias de telecomunicaciones, videoconferencia y telefonía, entre otras, son en modalidad presencial, por lo que un reto a raíz del aislamiento social consiste en ampliarlos a distintas páginas.
 
En este periodo de crisis sanitaria, el número de cuentas de correo electrónico crecio en ocho veces, al sumar ahora cinco mil 200 en Titlani, y pasó de dos mil 300 activas a tres mil 600 en Xanum.
 
El maestro Otto Bazán Lugo, responsable de Planeación e Información, explicó que dicha instancia tiene el objetivo de colocar el mayor contenido posible en respaldo de las labores docentes y de investigación, mediante un sistema desarrollado con software libre, es decir, “que no se paga con licencia alguna”.
 
Al inicio de la pandemia, el equipo aumentó de mil 500 a dos mil usuarios en una semana y en corto tiempo “hemos innovado, pero siempre atendiendo las necesidades de la comunidad”, señaló.
 
La licenciada Martha Xóchitl González Guerrero, a cargo de Sistemas Escolares, dijo que algunos métodos convertidos de presenciales a Web “son renuncias a unidades de enseñanza aprendizaje o grupo; procesos de reinscripción a evaluaciones de recuperación; selección de optativas; programación y registro de calificaciones, y gestión de firma y monedero electrónicos para el pago de algunos servicios”.
 
La experiencia en estos meses ha sido positiva, “porque nos dimos cuenta de que la planeación, la organización y la ejecución son prácticas complejas que pueden mejorarse día con día, a pesar del poco tiempo. Además “pudimos reconocer que nuestro trabajo es importante y refrendar el compromiso con la Institución”.
 
Estos esfuerzos por parte de cada instancia podrían conjuntarse en una sola área o sistema único para toda la Universidad, con el propósito de que los miembros de la comunidad encuentren las aplicaciones que se proporcionan, puntualizó.